1 oct. 2014

En memoria de tu memoria.

A mi abuela, por esa capacidad suya para viajar sin su cuerpo.


Hoy me he puesto los zapatos del revés.
Olvidé pintarme las uñas.
He sacado dinero tres veces en cuatro horas.

Hoy soy más joven.

Estoy con él otra vez.
Parece que nunca se ha ido.
Estoy sentada con él y nuestros hijos
Aún no han crecido.

Esta es la historia
De mi viaje al pasado.
Hoy no tengo nietos.
Mañana no tendré hijos.
Puede que pronto mi madre
Me peine el cabello.

¿Quién es este niño?
¿ Quién es este niño?
Repito.
Soy Gonzalo, abuela,
Y vivo contigo.

Silencio.

Esta es la historia
De un derrumbamiento.

Ya no me peino.
Ya no me lavo.
Ya no camino.
Mis ojos miran y no ven.

Perdóname.
Perdóname
por desconocerte
Cada día un poco más.

Por ser madre de tu madre.
Por ser madre de tu abuela.
Me pierdo.
Me confundo.
Viajo
Sin mi cuerpo.

Ya no tengo miedo
porque no sé lo que es.
No tengo hambre.
Frío, ni sed.

Pero no dejéis de alimentarme.
No dejéis de arroparme.
Dadme de beber.
Porque mi cuerpo
No quiere acompañarme
En este viaje.

Pero yo a veces vuelvo.
A veces vuelvo
y pronuncio tu nombre.
Y sé que tú eres mi hijo.
Y sé que tú te llamas Cristina
Y que tu hermana tiene los ojos
Del color del zafiro.

Y si no…

Olvida que no lo recuerdo.
Recuerda que te he querido.