30 may. 2013

¿Casualidad o destino?


 — "Cuanto más estudias la lógica más valoras la casualidad."

— Las casualidades no existen.

— Eso crees? Yo creo en los momentos casuales, son los mejores.

— Los momentos casuales no son casualidades...

— No sería un momento casual una casualidad puntual?, tener un amigo en común con una persona a la que acabas de conocer es una casualidad, que compartieras exactamente todos los gustos con otra persona es una casualidad, no son momentos, son hechos estáticos en el tiempo Por lo tanto existen.

— Eso son coincidencias.

— Las coincidencias vuelven a ser puntuales, sin embargo la casualidad es una combinación de hechos y circunstancias imprevisibles, pero porque escape a nuestro control no deja de ser menos cierta, y nadie puede negar que ocurre. Lo que no existe es el destino. Es una casualidad que tú y yo nos hayamos conocido, una coincidencia en el tiempo, pero casualidad en cuanto a las formas.

— Tendremos una discusión sobre esto birra en mano.

— Mejor tequila.

— Yo creo en el destino. Las cosas ocurren por algo, porque algo debe pasar.

— Y luego la soñadora soy yo?


19 may. 2013

Vínculo emocional.

Estar vinculado emocionalmente a alguien, y que ese sentimiento sea recíproco, implica más presión de la que nos imaginamos.
Esto es porque ese sentimiento de feedback del que os hablo, tiene el mismo poder de hacer feliz a la otra persona, como el de joderla. Es decir, cuando eres importante para alguien, inconscientemente te idealiza, tiene una imagen de ti en el que le das todo lo que necesita para guardarte tan alta estima, eres como un patrón perfecto. Por eso si fallamos, y el fallar está en todo gen humano, si fallamos decepcionamos, y el otro se siente herido, porque no hemos cumplido las expectativas que tenían puesto en nosotros.
Ser importante para alguien supone una gran responsabilidad que estamos dispuestos a asumir, porque otro gen humano es que somos jodidamente emocionales, aunque nos empeñemos en ser iceberg. Y somos incapaces de estar solos, de no involucrarnos, de no sentir. 
Es entonces cuando sabes que has encontrado a tu "langosta", cuando la persona puede hacerte estar arriba y abajo, si no duele no es importante. El término langosta me parece apropiado, la primera vez que lo escuché en ese contexto fue a @izzy2603 y me pareció una expresión preciosa para hablar de relaciones, me dijo que en la serie "Friends" hacían referencia a este crustáceo, la langosta establece un vínculo tan fuerte con un miembro de su misma especie que conviven juntas durante años, compartiendo madriguera e incluso coordinando actividades, si las separan de su pareja sufren. 
Pero aun pasándolo mal por tu langosta sigues apostando por ella, digamos que seríamos como los colchoneros y el Atleti, les da igual sufrir si las alegrías les hace sentir intensamente, les hace estar vivos.
Creo que algo que nos ayudaría a parte de aprender a perdonar, es no pretender que nuestra langosta sea perfecta para nosotros, si no bastante, o muchísimo en su defecto.

2 may. 2013

El factor humano.

La gente suele vincular la temperatura a las estaciones, sin tener en cuenta el factor humano.
El factor humano puede hacer que otro cuerpo arda en pleno enero, o producir tiritones estivales.
El factor humano provoca inundaciones en los ojos, terremotos en las camas, humedades en la ropa...
El factor humano puede ser el culpable de las sequías en la lengua,  heladas si te alejas, cambio climático si vuelves, ciclogénesis si me besas...
Estos meses la primavera inverna más de la cuenta, hay amenazas de guerra, siguen los deshaucios, carreras que son la bomba, el barça se queda en semis bajo cero... Unos te dicen que no creas en Dios, Allah, Yahveh, Messi, Shivá... Otros que hay que creer en algo, por eso yo creo en ti, aunque estés lejos, aunque no te vea, al menos me respondes si te rezo, en este caso si te escribo al whatsapp.
Me llaman egocéntrica porque me nombro si hablo de ti, pero es que no sé separarnos del papel, ya bastante hacen los kilómetros.
Me encantan tus marcas, tienes dos historias por cicatriz, y adoro que me las cuentes, cuenta conmigo.
Y tú, rechazando cigarros para hacerte el mayor, bebiendo ginebra para recordar(me) y pasando desapercibido para destacar.

Gracias,
      por salvar mis domingos,
                                por deshacerme la maleta.....
                                                                 Por pedir que me quede.


                                 Me voy, ya sabes que te quiero.