16 ago. 2012

Revolución.

Revolución. Eso has sido en mi vida desde el primer momento que cruzaste mi portal. Yo, orgullosa, pesimista e incrédula de eso que llamaban amor, salgo a buscarte, me como el mundo y muchas veces hasta pido perdón.
Debería darte vergüenza, era tan solo una niña cuando vinculaste tu existencia a mi libertad. Paradójica y dulce dependencia. Como caminar sin ropa sobre la arena del mar y que se te hundan los talones.
Detesto mi manía de salir a encontrarte incondicionalmente, eso me hace tan frágil ante ti, pero más odio que tu sabiéndolo te empeñes en perderte. No eres el centro del mundo aunque lo seas para mi.
¿Te he hablado alguna vez de la música? Si, ya se que no compartimos los mismos gustos, yo pongo una canción y comienzo hablarte del mensaje que esconde, tú solo quieres oír el ritmo. A mi me vale, en ese momento te sacas de la chistera la única cosa que consigue taparme la boca. Un beso, me callas con un beso y a mi me vale, y a mi me sobra.
Porque se me asemeja a la magia, ¿Te he hablado alguna vez de la magia? La magia es eso que haces tú cuando quiero llorar y me arrancas una carcajada, y por parte me cabreo porque quería ponerme seria, pero te lleno de saliva al reírme y a ti te sabe dulce, y no me queda más remedio que volver a sonreír, mago de pacotilla, siempre un As bajo la manga...
Hoy me he estado acordando de la humedad, del calor y los relámpagos, creo que nos va haciendo falta una tormenta de verano. Pero no si juntos no acabamos empapados, ya sabes, como siempre.

14 ago. 2012

Mi ilusionista favorito.

¿Os ha pasado alguna vez de no saber si lo que sentís por una persona es amor o admiración?
Quizás sea una mezcla de ambas, quizás quieres pensar que sólo es admiración, por eso de que es un amor imposible, o más bien improbable, platónico. A estas alturas no sé que tipo de sentimiento era el que me producía mi profesor de ética de 4º de la ESO, apenas tenía quince años cuando comencé a idolatrarle, sus principios, su forma de hacerte comprender, de respetar...
¿Cómo llamar su atención? Tener sobresaliente en la materia no ayudaba si físicamente no eras gran cosa. Así que abandoné mi empeño en hacerme notar y mi admiración, mi confusión y yo, nos quedamos en silencio.
Y entonces pasó una de esas cosas que llegan sin avisar para sorprenderte, la improvisación siempre es la mejor opción. Y este profesor de cuyo nombre no quiero acordarme, se plantó muy serio frente a mi. Me disculpé, ya sabía que venía a echarme la bronca por estar cantando en mitad de una clase. Entonces sonrió y me preguntó: ¿Al alba?, ¿Al alba de Aute? ¿A caso sabes de qué va la canción?
La situación me hizo gracia, aunque no mucho su tono vacilante. Y me puse a explicarle eso de que la compuso  a raíz de los últimos cinco hombres que mandó fusilar Franco. La historia de la canción es algo más larga, pero no nos desviemos del tema y sigamos con lo de mi profesor.
Ante mi respuesta volvió a sonreír y me preguntó que por qué le gustaba a una niña de 15 años este tipo de música (lo de niña me dolió).
Le respondí que mi madre para dormirme me cantaba Jara, Aute, Silvio o Serrat entre otros.
No dijo nada más, al día siguiente me trajo un CD de un cantautor desconocido para mi, mi madre no me había cantado ninguna de él, creo que le pilló a deshora su talento.
Ismael Serrano era este cantante, y la primera canción del disco que mi profesor se había molestado en grabarme "Al bando vencido". Y así quedé cautivada por otro hombre desde la primera frase de la canción, es probable que desde el primer compás. Y es que este músico tiene la capacidad de convertir cualquier aspecto de la vida en arte. Mi ilusionista favorito, de esos que "te erizan la piel y te rescatan del naufragio".

9 ago. 2012

Los fantasmas somos nosotros.

Observando los tiempos que acontecen y reconozco que debido a cierta obsesión que tengo con los mensajes sociales de Benedetti, he alcanzado a darme cuenta, que el tiempo desgasta las conciencias y lo que en algún momento fueron jóvenes afiliados a un ideal, luchadores por sus derechos, con un claro objetivo donde jamás se dejaban corromper por el poder, ahora se van afiliando a las exigencias del dinero, del mercado, del aparente irrompible sistema capitalista y mundo globalizador.
Y voy más allá, gente que tiene actualmente unos principios sólidos hasta que ponen precio a los mismo y se venden por interés personal.
Es entonces cuando te conviertes en todo contra lo que luchaste tiempo atrás. 
Yo lo tengo claro, no me quiero convertir en mis propios fantasmas.
Y es que decía este autor antes nombrado, que la globalización es la obra maestra de la hipocresía
Esto es porque su discurso propone igualdad, reducir diferencias, un mismo sistema mundial, pero solo consigue afianzar las diferencias entre pobres y ricos. 
Y señores, ni una sola persona merece ser millonaria si para ello muchas deben pasar hambre.
El fin justifica los medios, únicamente cuando las consecuencias finales sean positivas, no cuando te cobras millones de vidas para que unos pocos vivan en placer.
La pobreza no es tanta si está bien repartida.