23 feb. 2012

Tú, yo, nosotros, ellas...

Esto de enamorarse en los ochentas tiene su magia no penséis que no. La rebeldía que conllevaba despertar de ese aletargo social. Pioneros en el tradicional amor de esquinas y picaderos de coches. La música disco, la excentricidad de la movida madrileña, asambleas juveniles de instituto... Él, chupa de cuero y chupón delantero en el equipo del pueblo, ella, tupé con cardado, rockera indignada y rebelde “con causa”.

Y pasaron esta década de la moda entre litronas, risas y amigos… pero juntos. Ahora tocaba centrarse, preparar oposiciones, alquiler de piso y “vamos a ser papis”. Ella dejó el rock, pero no sus ideales y se centró en la suavidad de la música y la contundencia de las palabras de ciertos cantautores que conoció tiempo atrás. Él siguió con eso de chupar en los partidos, dejó el casco por un buen uniforme y se quitó la cazadora de cuero que ya no pegaba con los pantalones de pana.

Seguirían trasnochando, la Pequeña Criatura que llegó en la Expo del 92, en las Olimpiadas de Barcelona, y cuando el Barça ganó la ansiada Copa de Europa, no comía, ni dormía, ni dejaba de llorar, decidió que ellos tampoco descansarían. Dejaron el subir de escaleras y pagar a la casera todos los meses por unas llaves propias y letras de hipoteca. Y en este hogar llegó al mundo los ojos más bellos y con más luz que se pueda imaginar, las manos con más talento, deportista nata y futura musa de bohemio. Surgieron así sus vidas y no serían nada sin alguno de ellos.

Él, la paz y la calma de cada uno, la risa y el ánimo, el abrazo infinito… Ella, guía y cordura de todos, conocimiento y razón, madre coraje de dientes apretados.

Por mi parte… Gracias por enseñarme, invitarme, dejarme volar, macarme el camino y dejarlo siempre iluminado para “volver a volver”.

10 comentarios:

  1. gracias a ti por hacer que lo natural y lógico parezca extraordinario; por ese don tuyo par conseguir que una crea que es especial.
    Nadie te enseñó a volar, ya te salieron la alas antes de ver la luz, de ahí tu continuo revoloteo en mi vientre. Siempre has tenido mucha prisa por vivir, por conocer, por saber... tanta, que da vértigo y pillas al otro desprevenido. ¡Qué me lo digan a mi! pero tu vuelo se hace para quien lo ve y lo siente imprescindible. ¡Adelante mi pequeña criatura!

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  2. Hermoso como todo lo que escribes pero cada vez mejor es una suerte tenerte como sobrina

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  3. Gracias a las dos. Estoy hecha de lo que me dais!

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  4. Es precioso Cristina. Tus padres deberían estar muy orgullosos de su pequeña criatura, y pongo la mano en el fuego si digo que seguro que lo están. Sigue siendo tan autentica como eres fea. Muak.

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  5. bueno cris ,has consegido encogerme el corazon.un buen achuchon es lo que te daria ahora mismo

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  6. La verdad es que es muy difícil plasmar el agradecimiento a toda una vida en unas líneas... Enhorabuena al "chico de la chupa de cuero", a la "chica con tupé y cardado" y a la "Pequeña criatura"... Saber mirar adelante, venga lo que venga y venga como venga, es algo que no todos saben hacer... Pero mirar hacia atrás y saber demostrar respeto, amor y admiración por algo que no se vivió, tal y como lo vivirías ahora, supone un ejercicio de abstracción y humildad que muy poca gente aprecia hoy en día... ¡¡Gracias por recordar lo importante (imprescindible, indispensable,...)!!

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  7. Aiins muchas Gracias Carlos! Me llevo al de la chupa de cuero y la del tupé a Badajoz el día dos. Que vean lo que es buena música! Besos amigo!

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  8. Un abrazo y muchos besos... ¡¡De cabra!!

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